13.11.06

ENFERMO CRONICO, CIUDADANO IDEAL


Me pregunto el porqué de las trabas a la investigación con células madre en
la mayoría de países occidentales -los únicos que tendrían medios para
abordar esa investigación-. Es curioso el que algo que, en opinión de todos,
podría significar un avance extraordinario en la salud general de la
población mundial, se vea tan boicoteado, tan fieramente obstaculizado, por
tanto poder públco y tanta 'moral' establecida. Es decir, por tanto gobierno
(y tanta iglesia). ¡Los gobiernos contra la salud de la población! ¿por qué?
Sólo cabe pensar que porque hay algo más importante para ellos.Y sólo se me
ocurre una respuesta: los intereses de las multinacionales farmacéuticas
están por encima de la salud general.
De manera que, entre otros rasgos más frecuentemente aludidos, el
capitalismo actual añade a su modelo social uno más solapado: desea una
sociedad de enfermos crónicos. La enfermedad es una grandísima e inagotable
fuente de beneficios.
Las formas de vida, trabajo y alimentación propias del sistema actual son un
generador continuo de enfermedad tanto física como mental. Los efectos que
ya vemos no son nada comparados con los que previsiblemente irán apareciendo
con el paso del tiempo. Nuestra forma de vida es una bomba de relojería.
Los indios andinos masticaban coca para soportar las durísimas condiciones
de su vida, las insuficiencias en la alimentación, las agotadoras jornadas
de trabajo. Las recogían ellos mismos y eran gratis... Aquí nos medicamos,
nos automedicamos y nos sobremedicamos para aguantar cada día un día más...
previo pago.
Los bienes de consumo no básicos se eligen voluntariamente. Uno paga por lo
que quiere y si uno es muy tonto, quiere mucho y paga mucho más. La
enfermedad es algo que nadie quiere pero todo el mundo tiene. Y también hay
que pagarla...
Los fármacos son, además, un ámbito en el que las subvenciones estatales al
sector privado, están bendecidas por la apariencia de un bien general que
les protege de críticas. En efecto, el dinero público que va a las
farmacéuticas se considera: a) que va orientado a beneficiar la salud de la
población lo cual es bueno; y b) que va dirigido a aliviar los gastos de los
enfermos -todos-, mediante el descuento en el precio de los medicamentos a
través de la Seguridad Social. El usuario paga menos en la farmacia, pero
paga todo a los laboratorios a través de sus cotizaciones y los presupuestos
del Estado. No hay protestas por los aumentos en el precio del medicamento,
porque son menos evidentes para el usuario y porque el principal sector
consumidor, los ancianos, tienen subvencionadas al 100% las medicinas.
Negocio redondo.
No es extraño que haya quien considere a las multinacionales farmacéuticas
la principal mafia hoy existente. Además forman parte del sector químico, y
ahí se encuentran con las petroleras y fabricantes de combustible. ¡Y
nuestra salud en sus manos!
Todo esto, dejando aparte el tema de nuestra salud como coartada para la
invasión prohibicionista y moralizadora de nuestra intimidad por parte de
los gobiernos. Que esa es otra...

Alejandro.

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