17.3.07

Palestina inaugura su gobierno de unidad nacional

Hamas no ha tenido más remedio que ceder a un golpe de estado practicado desde el exterior con inestimables apoyos internos. Cuando a algún palestino o a algún árabe se le pregunte por la democracia a lo occidental, seguro que esbozará una media sonrisa de incredulidad como la de aquel que descubre al impostor que está tratando de mentirle. La guerra, el estado de sitio, el robo de dinero han doblegado el inequívoco resultado electoral.

Pero ahora, en teoría, se abren nuevas expectativas. Aunque EEUU e Israel no van a dejar de boicotear al nuevo gobierno, para los países árabes e incluso para la UE será más difícil. Los sionistas y los siocons y cristocons sólo van a reconocer plenamente a un gobierno que esté determinado a dejarse avasallar y pisotear por los invasores, pero no a nadie que trate de afirmar los legítimos derechos del pueblo palestino: a vivir en fronteras seguras tras la Línea Verde de 1967, a retornar los refugiados a la tierra de la que fueron expulsados y, si no pueden ejercitarlos, a luchar por conseguirlos con los medios a su alcance.

Noruega ya ha levantado el bloqueo, Egipto ha pedido que el resto de países hagan lo propio e incluso EEUU y Reino Unido han manifestado que están dispuestos a hablar con algunos ministros que no pertenezcan a Hamas. Israel, como era de esperar y como viene siendo habitual desde hace ya demasiados años, sigue diciendo que no hay nadie del otro lado con quien negociar. Todavía no se han rendido como ellos esperan, todavía tienen que seguir castigándolos para que renuncien a un estado viable sobre sus fronteras internacionalmente reconocidas, todavía necesitan cierto tiempo para terminar los planes de colonización y la limpieza étnica en el futuro gran Jerusalén —deben pensar sus estrategas.

¿Cuáles son las excusas esgrimidas por el imperio y sus sicarios en la zona?

1. El nuevo gobierno no reconoce a Israel, al menos todos sus miembros. Si el primer ministro Haniya ha dicho que pretende establecer un estado palestino sobre las fronteras del 67, ¿no quiere decir eso que admite que al otro lado haya un estado judío? ¿no quiere decir eso que renuncia a reconquistar sus terrenos ocupados antes de esa fecha por los colonos hebreos?

2. El gobierno de unidad no se compromete con los acuerdos anteriores firmados por otros gobiernos palestinos. Falso, no solamente Haniya ha manifestado lo contrario en el Parlamento, sino que ha anunciado que Hamas se integrará en la OLP, signataria y valedora de los mismos. Por contra, ¿qué ha hecho Israel con Oslo sino dinamitarlo? ¿qué ha hecho por el plan del Cuarteto sino obviarlo? De lo contrario, ya existiría un estado palestino constituido desde hace años.

3. Los palestinos no renuncian a la violencia. Los muy necios pretenden que cuando un pueblo está siendo colonizado, vejado, maltratado, asesinado, machacado, sitiado, robado... las víctimas sólo pongan la otra mejilla. La resistencia únicamente puede acabar cuando acabe la ocupación, esa es una obviedad fundamental y quien pretenda lo contrario lo desconoce todo de la naturaleza humana. Cuando el agresor renuncie a la violencia entonces podrá exigir lo propio a las víctimas. Y por violencia no me refiero sólo a asesinatos «selectivos», secuestros o incursiones varias, sino a todo lo que genera la violencia, fundamentalmente a la ocupación y colonización o a la construcción del muro del apartheid sobre suelo palestino. La reciprocidad es una premisa fundamental en las relaciones internacionales.

Veremos qué sucede en los próximos días. Palestina ha movido ficha, ahora le toca a la comunidad internacional. Si no, se perderá una definitiva oportunidad para la paz en la región... y en medio mundo. Y ya sabremos quienes serán los responsables.

No hay comentarios:

 
inicio