1.12.07

CONTROLES DEMOCRATICOS

Una "democracia" como la nuestra, basada en el mandato representativo, donde se eligen representantes a los que durante un tiempo concreto el soberano pueblo trasfiere su poder para que diriman los asuntos comunes, hace aguas por varios sitios... Una de estas brechas consiste en cómo controla el representado al representante durante el desarrollo del mandato... El "control"(?) realizado a través de las elecciones no es real, en el sentido de que los actuales procesos electorales se han convertido en masivos lavados de imagen y cerebro, para obtener el voto ...y luego.... luego "si te he visto no me acuerdo"...
Este tendón de Aquiles de nuestro sistema ha de ser afianzado estableciendo controles democráticos que funcionen entre elección y elección. Uno de éstos es el mecanismo del derecho a la información y la obligación de rendir cuentas: el representado debe de contar con cauces fluidos y reales para exigir información al representante, y éste debería de tener obligaciones concretas y periódicas de rendición de cuentas de los asuntos públicos por él gestionados.
Es cierto que todo esto carece de fuerza si el pueblo no posee el mínimo necesario de conciencia democrática, como también lo es que si no existe el instrumento, nunca se podrá utilizar...
El derecho a la información, junto con el parejo deber de rendir cuentas, ha de impregnar todos los niveles de lo público, desde el más alto al más bajo... incluso debería de llegar a los órganos de representación de los trabajadores, en el sentido de que éstos participan en la reglamentación de las relaciones laborales.
Si cambiase nuestra actitud resignada, y desde todos los ámbitos en los que los ciudadanos tenemos contacto con lo público exigiéramos información y pidiéramos cuentas, las cosas cambiarían a mejor.
Y es que, no olvidemos, las grandes revoluciones vienen de las pequeñas revoluciones personales.

No hay comentarios:

 
inicio