31.12.07

En España se tortura. Un recordatorio para terminar el año

Por su interés reproducimos del Blog Mear Fuera del Tiesto, su aportación al fin de año, también se puede tener más información en Observatorio de Derechos Humanos de Euskal Herria :


"Lo sabemos todos. De verdad, en el fondo lo sabemos todos, pero ya sea por hipocresía, ya por actitud mojigata (¡Oh, no, no me diga, no puede ser!), ya por aprobarla (quienes la aprueban piensan que torturar a quienes consideran sus enemigos es santo y necesario para cualquier investigación o como castigo suplementario), el caso es que todos lo sabemos…
En Euskadi existe incluso, desde 1992, una asociación de personas torturadas que tiene más afilados que no pocos partidos políticos. Se llama Torturaren Aurkako Taldea (TAT).
En diciembre de 2007 celebró en Elorrio (Navarra) su segunda Asamblea Nacional.
La Asociación tiene por objetivo (ingenuo objetivo) “acabar con la tortura y otros malos tratos o crueles”. Además, proporciona “asistencia jurídica, psicológica y médica a las personas que han sufrido torturas”.
Significativo que bajo la monarquía española exista una asociación así, tan numerosa y con tanto trabajo. No pocos casos llevados por TAT han llegado al Tribunal europeo de Estrasburgo que les ha dado la razón.
La tortura, pues, no ha desaparecido en el Estado español monárquico.

¿Qué la hace posible y cotidiana?
Unos gobiernos que la ordenan.
Unas Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado que la aplican como método básico de investigación y construcción de sumarios según protocolos establecidos de hecho, aunque no explicitados como tales.
Una Magistratura que jamás fue ni quiere ser independiente y que la ignora.
Un cuerpo médico forense cómplice de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, alineado políticamente con dichos cuerpos y gobiernos respectivos.
Una prensa que mira para otro lado y que ha decretado de oficio su no existencia, excepto casos “aislados”.
Y una opinión pública que se lava las manos, en parte por estupidez (olvida que cualquiera puede ser torturado en un momento dado, recuerden el caso de Roquetas de Mar, los apaleamientos en las comisarías de los mosssos de esquadra, el caso Almería y un etcétera tan largo como deseen) en parte por hipocresía, como decíamos al principio.
La tortura que sistematizó la Inquisición católica y las policías dictatoriales persiste en la Monarquía española y no lleva camino de desaparecer; más bien al contrario."

Vale.

1 comentario:

Hannah dijo...

Es también mi posicionamiento y así lo he expresado en mi blog.
Un abrazo
Hannah

 
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