5.1.08

18/98

Por fin, se ha hecho pública la sentencia del macroproceso 18/98. Para quien no sepa lo que es diré que tiene que ver con el entramado financiero de ETA, así como con su entorno propagandístico. En ella se condenan a cuarenta y siete miembros de organizaciones como KAS, EKIN y demás por integración o colaboración con ETA. Condenas que suman más de 500 años. Con ello se descabeza el buque insignia legal, si es que así se le puede llamar, del entorno más violento del independentismo vasco. Hay quien, como Mercedes García Arán en el diario Público, quiere ver en esta sentencia una base jurídica hecha desde la ley de partidos. Nada más lejos de la realidad. Y tiene más enjundia la opinión de la susodicha cuando, agárrense los machos, resulta que es jurista. Digo que tiene más enjundia porque la susodicha tergiversa de forma clara la sentencia cuando dice que tiene que ver con la ley de partidos, teniendo en cuenta que la sentencia se hace con el código penal en la mano, y, como todo el mundo sabe, y sino lo sabe yo lo aclaro, la ley de partidos no tiene nada que ver en absoluto con dicho código penal. Incluso se ha permitido elucubrar si dicha sentencia se adecúa a la legalidad vigente haciendo ver que se ha, en sus propias palabras, retorcido o despreciado el sentido de la ley. Nada más lejos de la realidad.

Escucha música mientra lees, me lo agradecerás

No diré, como Javier Sádaba, también en el diario Público, que no me he leído la fundamentación de la sentencia para, aún así, es decir, sin tener ni la más repajolera idea de la misma, criticarla. Es más, si así lo hiciera estaría faltando al principio fundamental para ejercer una crítica, saber de lo que hablo. Yo sí me he leído la fundamentación de la sentencia, y no argumenta hechos o calificaciones, se ciñe al código penal. No entiendo, pues, como alguien puede decir que se ha argumentado dicha sentencia en términos demasiados amplios en cuanto a colaboración con banda armada, ni siquiera entiendo que alguien pueda decir, tal y como hace Mercedes García Arán, que la sentencia se basa en meros adhesiones o pertenencias ideológicas a una organización determinada. Y no lo puedo entender porque la sentencia se basa en hechos, no en apreciaciones, tal y como deben ser hechas todas las sentencias dentro de un Estado de Derecho.

Aunque en una cosa sí he de dar la razón a Dña. Mercedes. La interpretación jurídica, en aplicación explícita a estas organizaciones, teniendo en cuenta su arraigo dentro de la sociedad vasca, podría dar la impresión de que se criminaliza a parte de dicha sociedad. Sin embargo, como jurista, no entiendo bien la disquisición. Es decir, como persona y como demócrata la comprendo, como jurista me parece desacertada, porque la comisión de un delito poco o nada tiene que ver con que la persona o personas que los comenten estén o no estén arraigadas en la comunidad desde las cuales delinquen. Eso es irrelevante en cuanto a la aplicación de la ley. Dña. Mercedes no hierra en su reflexión pero sí en el fondo de la misma. ¿Debe la ley minimizar su aplicación en función de las consecuencias extrajudiciales que dé a lugar? No lo creo. Nuestro ordenamiento juridico existe desde la distanciación de las repercusiones que dé a lugar la aplicación de las leyes. Y así debe ser.

Ella misma reconoce que existe un abundante material probatorio en cuanto a la subordinación de dichas organizaciones a ETA. Tanto de acción como de dependencia organizativa y financiera. Por lo tanto la sentencia no sólo es de recibo, sino que además es indiscutible desde el punto de vista jurídico, llegado el caso incluso desde el punto de vista ético. Me niego, aunque otros lo hayan hecho, a ponerla en duda judicialmente, porque no existe duda jurídica. Y Don Javier Sádaba debería, como mínimo, haberse leído la fundamentación juríca de la sentencia para poder criticarla.

Mención aparte merece el comentario hecho por Toni Salado, que extracta, sacando de contexto parte de los hechos probados - hechos probados que, recordemos, están basados en pruebas, no en apreciaciones, elucubraciones o interpretaciones sesgadas-. Tanto él como el gobierno vasco quieren hacernos creer al resto de los demócratas que esta sentencia criminaliza a la sociedad vasca, cuando lo que hace es destruir el aparato propagandístico y financiero de una banda terrorista.

El resto huelga, cuelga y da vergüenza ajena.

Tele Maco

Un artículo, un vídeo



Suena de fondo "Dance", de Justice.

Buenas noches, y buena suerte...

Ôo-~

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