8.2.08

Los pésimos ejemplos de Dios (según la Biblia)


La ficha de contenido del libro:

La Biblia, según afirman los cristianos, es "la palabra de Dios", la expresión de su voluntad y la única radiografía de "su" personalidad. Partiendo de tal afirmación dogmática, el autor confronta las principales traducciones bíblicas y revisa sus versículos para mostrar cómo es el dios que glorifica el cristianismo y para exponer cuáles son los modelos de conducta y normas que ese dios aprobó y legisló. El resultado del análisis es demoledor.
El autor introduce, comenta y contextualiza textos bíblicos literales, pero sobre todo deja que la propia "palabra de Dios" presente historias y pasajes inadmisibles en cualquier tiempo y lugar, con relatos rebosantes de masacres, asesinatos, violencia y expolios perpetrados sobre inocentes, fuesen adultos o menores; con violaciones y abusos contra mujeres, a las que se humilla desde textos cuasi pornográficos; con desprecio a los hijos y con relatos y que ensalzan y premian a cobardes, tramposos, adúlteros, xenófobos, asesinos y traidores aupados a héroes bíblicos. El lector descubrirá también cómo se manipularon historias bíblicas bien conocidas a fin de esconder que el relato original situó a Dios como único responsable de muchas tragedias evitables e inútiles.
El Dios que aflora tras una lectura bíblica crítica está muy alejado de la figura justa que subyace en el imaginario colectivo, pues resulta contradictorio, arbitrario y cruel; legislador de mandatos terribles al tiempo que pasivo y complaciente ante hechos inaceptables que se erigirán en aval y sostén de conductas tan reprobables y persistentes como la discriminación y violencia contra la mujer o la xenofobia.
Este libro muestra lo que toda Biblia contiene y pocos leen, esto es, textos (y presuntos hechos) capaces de horrorizar a cualquiera, que son atribuidos a Dios y fueron cuna de la cultura occidental. No se trata de analizar mitos, sino de mostrar los pésimos ejemplos heredados del dios bíblico.

Pepe Rodríguez



1 comentario:

unoquepasaba dijo...

Un "vulgar" tenía que ser, y cuando digo vulgar digo entre tontilaba y gilipuertas progre.
1.- Se engorda a la Iglesia y al cristianismo si se le critica de esa manera, tan pésima y zafia. A la Iglesia y al cristianismo se le daño con la absoluta indiferencia.
2.- Erigirse en portador de los valores morales para juzgar es demasiado soberbio. Y, ¿qué valores? La Biblia no es un código moral ni ético, como cree, por cierto, con fe de carbonero, el indocto, en la Biblia hay simplemente testimonios históricos, sociales, poesía de unas épocas, con sus crudezas, la escriben hombres como tales.
3.- El autor no tiene ni puta idea de los idiomas originales en que fueron escritos los textos bíblicos,ni la cultura, entorno social, antropológico... En todas las civilizaciones antiguas existían esos "excesos", o peores. Venir un progre ahora con el cuento de que si los aztecas se comían vivo el corazón de un sacrificado, por ejemplo, es soberana estolidez si hace condena moral, ética o mediopensionista, si pretende mostrar que los mejicanos son asesinos y caníbales natos hoy y ahora, o sus dioses. Aquello tenía un sentido en un contexto concreto, no medible por la moralina de monjita pedorra de un progre, o del pensamiento progreretro de ahora, por ejemplo...
Y ya me encantaría tener cancha y debate con el tal Pepe Rodríguez Laleche para darle caña racional.
4.- Soy ateo, pero no tonto, amigos.
5.- Es a otros lugares a donde debéis dirigir vuestras críticas de golladoras: banca, capital, mercado, fútbol como auténtica religión de la chusma, tele como telele, poder político, falta de democracia, amor al dinero como único dios, falta de sentido de la libertad y establecimiento en la servidumbre voluntaria de la chusma que implica a todos los que queremos ser libres, y un largo etc, que no son simples creencias, sino actos que nos ocupan aquí y ahora, nenes resabiados y listillos, y dejad en paz de lo que no tenéis ni puta zorra, engreídos. ¡Haced la revolución! No seáis predicadores laicos de morales monjiles y peitos de monja...

 
inicio