16.1.09

LLUEVE PLOMO SOBRE GAZA

Tenía que llegar y llegó. La invasión de Gaza por la máquina de guerra sionista del Tázhal eran "habas contadas".

Domesticada la llamada Autoridad Palestina de Abbou Abbas y una parte importante de los mando de Al Fatah, sumidos en la corrupción. Fracasado el intento desalojar a Hamas del poder (al que accedió democráticamente) por las milicias de Fatah el pasado verano. La humillación de la frustrada invasión del Líbano ante la resistencia de Hezbhollah (una apuesta político-militar, que nada tiene que ver con el argumento simplista de: "asegurar la frontera norte").

La intensificación de la política colonialista: construcción implacable del "Muro de la Vergüenza" en Cisjordania y Jerusalén Este y acabar con la "veleidad" de convertir esta parte de la ciudad en teórica capital de un estado palestino. El expolio de los colonos y la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, la apropiación de las fuentes de agua (en territorio palestino).

El reforzamiento del aislamiento de Gaza desde hace más de un año y el pago abusivo de tasas por los alimentos, carburantes y todo tipo mercancías de paso por el territorio israelí a la franja, de ahí, y fundamentalmente, la operación "anti túneles".

La inminencia de las elecciones israelíes y la pugna entre los sectores de la derecha sionista-israelí de Tzipi Livni al frente de Kadima y del Likud de Benjamín Netanhayu, en una confrontación por ver quien se muestra más intransigente y violento, ante una opinión pública israelí mayoritariamente intoxicada y movilizada por la "integridad de las fronteras de Israel y el derecho a su existencia (¿?)", inerme ante la respuesta desproporcionada (con muertos asegurados) a cada lanzamiento de cohetes Kassan, hagan, por desgracia, víctimas o ni siquiera exploten. Y la minoría israelí contraria a las injerencias y violencia desmedida del Estado, o las asociaciones judías anti sionistas de otros países vituperadas y condenadas por el Estado de Israel ("Une autre voix juive", por ejemplo).

La desautorizada "Autoridad Palestina" con elecciones, ya (no entendemos donde, ni cuando, ni con quién, pues el Presidente del Parlamento palestino, a quien le toca desarrollar el proceso está detenido por los sionistas, así como algunos otros ministros de Hamas), que no pinta nada y a la que nadie tiene en cuenta.

El telón de fondo internacional es conocido: una ONU ineficaz y bajo mínimos de credibilidad, el llamada "Cuarteto para Oriente Próximo" (¿?) que no se sabe muy bien a que se dedica, un siempre "explicativo" Javier Solana, el inefable Moratinos, el desmelenado Sarkozy, un agonizante, políticamente hablando, Bush que "achucha" a los sionistas a acabar con Hamas, y bloquea el Consejo de Seguridad. La UE, no sabe (si sabe), no contesta (si contesta bajo cuerda). Egipto y Arabia Saudí colaborando a fondo con los sionistas. Es decir, una maquinaria institucional y mediática, aplastantemente mayoritaria al servicio de los intereses del Estado de Israel y su política de "a sangre y fuego" contra el pueblo palestino.

Los que de manera masiva nos manifestamos contra esta masacre y los crímenes de guerra sionistas, somos "amigos de los terroristas", "antisemitas", "pro nazis", "queremos acabar con el Estado de Israel (cuya existencia nadie pone en duda ya, pero que es un hecho colonial)", etc.

Ni ética, ni moralmente, el sionismo puede escudarse tras el horroroso genocidio nazi (en que republicanos españoles, comunistas alemanes, soviéticos, homosexuales, gitanos, discapacitados, etc., etc. compartieron con los judíos el terrible holocausto, perpetrado por la barbarie del régimen nacionalsocialista), para aniquilar al pueblo palestino.

El llamado "conflicto" israelo-palestino, no es entre Hamas/Hezbollah e Israel. El conflicto es entre el Estado de Israel y el derecho del pueblo palestino a su existencia como estado, libre y soberano, con la retirada de Israel a las fronteras del 67, como único argumento válido.

Los más de 1000 muertos y casi 5.000 heridos de Gaza, más de la mitad civiles y, terriblemente, muchos niños, nos aleja de cualquier escenario de paz honorable y justa, como señalábamos más arriba.

Lo más terrible es que la política colonialista y militarmente agresiva de Israel, el escenario internacional, más allá de condenas que no conducen a nada (Israel las acumula, las coleccionan), y la miseria, la desesperación y el no futuro es el caldo de cultivo para las políticas más extremas y suicidas.

El Estado sionista de Israel es culpable, ante los pueblos del mundo entero, de esta atrocidad contra el pueblo palestino.

Álvaro Fernández Alonso

baixllrepublica@gmail.com http://baixrepublica.blogspot.com

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