13.3.09

QUINTÍN CABRERA, CASI, CASI UNA VIDA

A los revolucionarios que luchan toda la vida se les califica de imprescindibles. Quintín Cabrera era poeta, cantautor y ante todo revolucionario imprescindible, ha fallecido y con el he perdido al amigo. Ya enfermo no dudo a desplazarse desde su residencia en Guadalajara y asistir a la presentación de su libro de poemas a la librería, o a apoyar con su canto la candidatura de Betí por IU al ayuntamiento de Picassent o dar un recital gratuito en la Asociación de Vecinos de Benimaclet, Quintín era una persona comprometida, sin ambages, sin titubeos dispuesto a resistir hasta el final con ese punto ácido que no emociona, como el mismo escribía hace tan solo unas semanas.




parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)
Yo deseaba que este “parte”

-que ya es el número diez-

anunciara de una vez

la operación y, con arte,

explicaros el descarte

del pulmón que ya no vale,

que se acabaron mis males

y el futuro viene rosa.

Pero hay que esperar, la cosa

no da para euforias tales.

Para mejor, gradualmente,

soy más planta que persona

paso sentado y la zona

de los glúteos lentamente

se ha transformado en un ente

rebelde y con vida propia.

Mis sentidos, en la inopia,

no puedo ni caminar

y no hablemos de cantar…

No soy yo, soy una copia.

Este año empieza mal.

Veremos si bien acaba

y brindaremos con cava

si llegamos al final.

Yo sigo siendo un chaval

pues ya perdí veinte quilos.

¡Sin dietas! Estén tranquilos

porque a nadie recomiendo

que pierda peso sufriendo.

Las tragedias, para Esquilo.

Como ven, ya ni me quejo

¿de qué me voy a quejar?

porque es hablar por hablar

recibir o dar consejos.

Ya llegué a bastante viejo(aunque quiera vivir más)

en este mundo jamás

sabemos cuánto duramos

la vida nos la jugamos

frecuentemente, además.

Así trascurren mis días

más que abatido, aburrido.

Me canso, pero no ha sido

porque me falte alegría

es porque esta pena mía

de vivir con poco fuelle

me ha hecho acatar las leyes,

a no ser indiferente.y oxígeno dependiente

más tranquilo que los bueyes.

La doctora está confiada-eso vale un Potosí-pero, Amigos, sigo aquí

y nunca me pasa nada

sólo espero una llamada

y el teléfono no suena.Tengo la cabeza llena

de teorías delirantes

esperando que un donante

me libre de esta condena.

De momento, he aprovechado

para arreglarme los piños*y comprobar el cariño

que mucho me han demostrado

mis deudos. En todos lados

me han tratado con sincera

amistad, que reverbera

como un sol donde se exponga.

Y aquí acaba su milonga

su amigo Quintín Cabrera.



Y que siga hablando con sus poemas y sus canciones, el CD "Casi, casi una vida" de venta en la librería es una excelente recopilación de sus muchos años de musico y poeta. Os dejo este poema "Arte Poética", que resume en buena medida su pensamiento a modo de testamento.


A pesar de que se agudizan los sentidos

nadar contra corriente cansa tanto

que aunque se junten los soles del camino

su calor no abriga este cansancio.


De tantas tormentas fui testigo

que pude ser perito en huracanes,

convertirme en Vulcano o en ceniza;

en albacea de muchísimas verdades.


Hay veces que flaquea la esperanza,

¡nadar contra corriente cansa tanto!

y en ocasiones, la alegría de la lucha

compensa con creces el cansancio.


Sé que la Historia me reservó el papel

de extra con frase, de suplente.

Desde la banda se suele medir bien

quién es el que juega y quiénes mienten.


Pero a pesar de todo, ya se sabe:

¡nadar contra corriente cansa tanto!

Más no cambio por nada lo vivido.
Quintín Cabrera

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