13.6.13

Tan solo 22 años y la vida sesgada por un "hombre" violento.

Una joven de 22 años muere apuñalada en Jerez.

Nuevamente el sin sentido recorre una ciudad, no importa cual o donde este situada, el hecho es idéntico en cualquier lugar. Un "hombre" con un claro complejo de inferioridad, decide utilizar la violencia, contra la mujer, violencia extrema que lleva a esta a la muerte, motivo, el sentido de propiedad que sienten "algunos hombres" sobre las mujeres. Cuando ellas deciden acabar una relación en uso de la libertad intrínseca que posen, son agredidas y asesinadas.

Son ya demasiadas las victimas, y el nunca más que gritamos cada vez que ocurren hechos semejantes, son palabras que se lleva el viento.

La mujer sigue sufriendo y sintiendo la violencia del hombre sobre si misma. Se dictan leyes, se lazan campañas para sensibilizar a la sociedad sobre el tema. Una sociedad que proclama la igualdad de sexos, pero que mantiene en vigor leyes que hacen que a igual trabajo no se cobre el mismo salario, una sociedad en que las mujeres que cursan estudios superiores, es sensiblemente más alto que el que cursan los hombres, pero que pese a su valía y dedicación son escasas las que alcanza puesto de responsabilidad en todos los sectores de la sociedad, mujeres que se ven utilizadas una y otra vez por la publicidad encasilladas en puestos floreros a veces utilizadas de forma denigrante.

Mujeres que superan en numero a los hombres y que llevan sobre sus hombros cargas que hace tiempo debían de ser repartidas, como el cuidado de los hijos, el mantenimiento de los hogares, el cuidado de los ancianos, innumerables tareas de las que el hombre se inhibe y ella debe realizar, compatibilizarlas con su trabajo, con su desarrollo personal.

Violencia hacia la mujer, que más allá de casos como el el que hoy nos duele, producen grandilocuentes declaraciones, días de luto, golpes en el pecho. Pero que al día siguiente son olvidados. Viéndose todos los días actitudes de violencia hacia la mujer, sin que hagamos nada, volviendo la cabeza para no ver.

Cada acto que margina o minusvalora cada día a la mujer en las relaciones humanas, es un un acto más de violencia, tan despreciable como los actos de violencia, porque son en de ellos de donde se crea el cultivo de la violencia contra la mujer.

Porque no es suficiente el "basta ya", "ni una victima más", etc...Por lo que hace falta son actos contundentes, sin medias tintas, actos y legislación que dejen claro a los violentos que esta sociedad no cabe levantar la mano contra la mujer, en cualquiera de sus sentidos, porque esos actos serán severamente sancionados y depurados.

El mayor paso que podemos dar para evitar estas tragedias cotidianas, es asumir plenamente la igualdad entre sexos, sin ninguna excepción y valorar los hechos que por pura biología nos hacen distintos.

Miriam  ya no se halla con nosotros, las ilusiones y anhelos de una joven madre, quedaron sesgados por un "hombre", una vez más, un "hombre" que como demasiados en esta sociedad se creen con el derecho de socavar la libertad de una mujer, del derecho a decidir su propio destino.

Lamentablemente Miriam, en pocos días pasara a ser un numero de una estadística macabra. Y nosotros seguiremos sin poner los medios, para que la mujer circule en todos los sentidos de la existencia con libertad sin tener que mirar atrás por sentirse amenazada, viendo como su compañero de trabajo es mejor retribuido ha igual trabajo, como las cargas de siempre ha de llevarlas sola adelante y como en la publicidad se fibroliza con su existencia.

No basta ya, basto hace demasiado tiempo, estamos en el tiempo de descuento y debemos aunar voluntades, para echar adelante y que el día deseado se vea cada vez más cerca, en vez de ni ojearlo en el horizonte.

Lo siento Miriam te hemos fallado, si eras creyente que ese mundo que esperabas tras la vida, sepa recompensarte. Yo tan solo puedo pedirte perdón por la dejaciones en las que pueda haber incurrido, pero para ti ya esta demás estas palabras.

Pedro Calvillo Serrano

 
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