8.3.14

8 de Marzo es vez no para celebrar lo conseguido si no para coger fuerzas para defenderlo.

Un año más celebramos el "día de la mujer trabajadora", siempre me pareció que la denominación del día no era un ejemplo de originalidad y dado a la confusión. Desde que los humanos así nos denominamos, mucho antes diría yo, alguien puede decir que la mujer no trabajo tanto o más que el hombre para la conservación y mantenimiento de los primeros núcleos familiares. Desde entonces hasta el momento presente hay alguien capaz de decir que la mujer permaneció ociosa, ni el más obtuso machista (al que por cierto lo pario una mujer) puede negar el trabajo de la mujer en todas las épocas, y de todo ese tiempo tampoco se podrá decir que era retribuida por dicho trabajo y contaban con los derechos sociales de cualquier trabajador en aspectos, como los días de asueto. Es decir que lo que venimos a celebrar es la incorporación de la mujer al trabajo remunerado, que hasta entonces era  vado del hombre. Por supuesto la mujer aparte de este trabajo, mantenía el de siempre, el de cargar con todo el trabajo que conlleva una familia. Tampoco vino la mujer a incorporarse a los trabajos de más privilegio, bien al contrario, aquellos más desagradables, repetitivos y alienantes fueron los que se ofrecieron a la mujer, salvo rarisimas excepciones que como el refranero cita, confirman la regla. A los largo de la historia de este día se han ido añadiendo justas reivindicaciones de la mujer, en lo que respecta a la igualdad en el trabajo (mismo salario a igual labor, la no existencia de oficios en que no pueda estar presente la mujer....) y la igualdad en la sociedad, desde el derecho al voto pasivo y activo, a la libre elección sobre su cuerpo, sin tutelas de jueces o curas.

Ante un avance que aún no era satisfactorio ni para la mujer ni para cada vez más amplios sectores sociales donde se incluía al hombre y la mujer que no estaban de acuerdo con la sexualidad que les había tocado.

Nos viene una crisis del sistema capitalista imperante en el mundo de hoy, que viene con tijeras bien grandes y dispuestas para ser usadas en todos los elementos de la vida, y como no, en perenne lucha por la igualdad, que como ya decíamos se encontraba aún en pañales.

Y en el día "de la mujer trabajadora", tenemos que entonar un virgencita que me quede como estoy (no siendo esa la intención de los que gobierna, no solo este pedacito de tierra compuesto por muchos pueblos y que dieron por llamar españa, si no en este mundo globalizado al que nos han obligado habitar, el dejar las cosas como están).

O la mujer se arremanga como hace muchos años, contando ahora sí con un buen numero de hombres, y presenta batalla para no perder ni un derecho, al contrario seguir avanzando en el arduo camino que lleve a la igualdad o vendrán las inadmisibles rebajas y dichas rebajas no afectarían tan solo directamente a la mujer, si no que lo haría a una forma de ver el mundo, un mundo no solo más justo, si no tambien más llevadero. Pues se ha hecho esencial para la construcción de un mundo mejor, que digan lo que digan, es posible, la aportación de la mujer más fresca y menos encorsetada que la del hombre, tal vez por los años de ejercicio del poder.

Esta sociedad de hombres y mujeres iguales en lo esencial, diferentes en lo obvio, ha de seguir avanzando y tanto unas como otros debemos redoblar la lucha, porque en esta lucha se engloban todas las luchas pendientes y que cobran actualidad, ante la crisis de un sistema como el del capital, que para nada tiene como principio el de la felicidad del ser humano y su realización como personas.

Es por ello que en esa conmemoración en este día que debía ser de alegría y fiesta por los pasos adelante, Hemos de hacer melé para impedir retroceso y desde esa melé empujar con la fuerza que da la razón, para acabar con una sociedad como esta, siniestra y llena de maldad capaz de dejar a una familia sin su hogar, centro de la vida de esa familia.

Ni somos pocos/as, ni débiles ni estupidos/as y si con ello cuentan andan bien equivocados.

Y terminar a pesar de las dificultades felicitando a la mujer y deseandolé que le baya bonito un poco egoístamente porque de que le baya bonito a la mujer depende que nos vaya a todos.
Salud.
Pedro Calvillo Serrano

EL VALOR DE ABRIR LOS OJOS

...Da igual porque sólo son mujeres, como da igual aquí y ahora que se la pretenda considerar legalmente sin capacidad jurídica sobre su propio cuerpo, penalizando el aborto por imposición -o so pretexto- de una religión machista, clasista, y reaccionaria, como nopuede ser de otra manera, y la historia viene demostrando...
Mis abuelas, especialmente la materna -que gran mujer-, mi madre -cuanto la echo de menos-, mis hermanas, por continuar el orden cronológico de la cita, mis adoradas hijas, la mujer, la hija, la hermana, la madre de alguno de mis hombres... han determinado inexorablemente mi vida. Sus vidas están llenas de historias, y el tiempo de cada una de ellas aprovechado hasta la saciedad; Son best-seller de historias sin escribir y que jamás serán escritas porque la historia se escribe en masculino 

El ser humano es el hombre y la insignificancia de la mujer queda plasmada en cada respiración del tiempo, en cada linea  de los fondos bibliográficos existentes, y en cada norma gramatical. Cuando esta mujer que ahora os escribe se dirige a su alumnado, jóvenes todos ellos menores de edad y aun inmaduros, en  primera persona del plural , ha de hacerlo en masculino siempre que haya un niño presente, aunque sea sólo uno, y aunque la profesora sea mujer, y aunque la mayoría sean niñas. 

Muy cerca de nosotr@s le están practicando en este momento la amputación del clítoris a una niña, pero da igual, como da igual que se la venda al kilo en los mercados, o que se la esterilice sin su permiso, se la viole como botín de guerra, o se la mantenga privada de libertad o sometida a la tutela masculina toda su vida. Da igual porque sólo son mujeres, como da igual  aquí y ahora  que se la pretenda considerar legalmente sin capacidad jurídica sobre su propio cuerpo, penalizando el aborto por imposición -o so pretexto- de una religión machista, clasista, y reaccionaria, como no puede ser de otra manera, y la historia viene demostrando.

A partir de esta mentalidad podéis contemplar los niveles de paro, de pobreza, de opresión, o  los de riqueza, la renta per capita, la relación entre mujeres y hombres que desempeñan puestos de responsabilidad y cargos cruciales en la toma de decisiones, etc... que siempre encontraréis lo mismo: una situación de dependencia, corroborada en muchos países por las leyes, y en todos por las costumbres populares, la mentalidad, y las estructuras de poder.

Y sin poder regalaros una dulce despida para esta fecha del 8 de marzo, y sin querer hacer mención de los devastadores efecto que cada crisis causa en la situación de las mujeres, allá donde se encuentren, sólo os deseo que tengáis el valor de abrir los ojos, porque el que no se atreve a comprender no puede hacer nada para cambiar el futuro de la historia.

 
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