10.12.10

"Nuestros hijos no quieren derrotar a nadie, quieren ganar espacios de libertad"

Javier Esteban y Alfredo Irisarri, padres de Ibon Esteban y Egoi Irisarri, jóvenes detenidos en el último operativo policial contra la juventud vasca, hablan sobre sus hijos y su trabajo, la incomunicación y la tortura

9.12.10

DESDE LUEGO, LOS LIBROS PARA NIÑAS HAN CAMBIADO MUCHO.

LA LLEGADA DE ARIADNA. Una carrera de 39 semanas y 3 días.
Precio Venta Público: 10 euros, 110 páginas
ISBN: 978-84-938214-0-1
El Garaje Ediciones.
Estas breves páginas tratan de los datos básicos y de las circunstancias y sucesos acaecidos con motivo del nacimiento de la niña Ariadna Ximénez López, a la que está dedicado. Ariadna, en la fecha de publicación del libro, no sabe leer, no porque sea dura de mollera, que ya ha demostrado no serlo en su todavía muy corta vida, sino porque en el momento de iniciarse el trabajo de recogida de datos para el libro contaba quince horas y diecisiete minutos de vida y, en el momento de terminarlo, diez semanas. Fui de las primeras personas en conocerla y decidí hacerle un regalo que no me costase demasiado: un libro. E inmediatamente me puse a escribirlo. (El autor)

4.12.10

A vueltas con el Sahara

mientrastanto.e Numero 86 del 12-2010
Carles Mercadal
El pasado 8 de noviembre, fuerzas policiales marroquíes desalojaban con gran brutalidad el campamento de Agdaym Izik, emplazado en las afueras de El Aaiún, en el que unos 20.000 civiles saharauis estaban instalados desde hacía un mes para protestar por las draconianas condiciones de vida impuestas por Marruecos a los habitantes del Sahara Occidental. Aunque, a estas alturas, la férrea censura impuesta por Rabat todavía no ha permitido esclarecer qué sucedió exactamente en esas jornadas dramáticas ni qué cantidad de víctimas mortales ocasionó la violenta intervención de la policía marroquí, fuentes saharauis e independientes han hablado de una represión durísima, con varias decenas de muertos, más de medio millar de heridos y al menos doscientos desaparecidos, cifras todas ellas mucho más elevadas que las proporcionadas por el gobierno de Marruecos, que ha insistido sobre todo en el fallecimiento de una docena de agentes propios y sólo ha reconocido la muerte de dos civiles saharauis, que, para más inri, ha achacado a causas accidentales.
Lo sucedido el pasado mes en El Aaiún supone otra vuelta de tuerca, la más feroz de los últimos años, en una situación caracterizada desde hace ya tres decenios y medio por las míseras condiciones en que se ven forzados a vivir los saharauis de los campamentos de refugiados de Argelia y por la opresión y el hostigamiento constantes a que se ven sometidos los saharauis residentes al otro lado del muro de casi 2.800 kilómetros levantado por Marruecos en pleno desierto, en el territorio no autónomo —es decir, pendiente de descolonizar— que dicho país controla ilegalmente desde 1975. Pocas novedades, pues, en las escasas noticias que nos han llegado desde El Aaiún en las últimas semanas: como de costumbre, siguen produciéndose detenciones arbitrarias, encarcelamientos en condiciones infrahumanas, torturas sistemáticas, violaciones de mujeres, ejecuciones... sólo que ahora a una escala mucho mayor. Y pocas novedades, también, en la respuesta ofrecida por el gobierno de España, el del Estado que lleva 35 años sin asumir sus responsabilidades como antigua potencia ocupante, obligada según el derecho internacional a liderar un proceso de descolonización que debería haber conducido a la celebración de un referéndum de autodeterminación. Hasta el momento, las declaraciones realizadas por los diferentes representantes del gobierno español han constituido un cúmulo vergonzante de despropósitos, desde las del ministro del Interior Pérez Rubalcaba (“El ministro de Interior marroquí me ha dado una explicación de todos los acontecimientos que refuta las acusaciones graves”) hasta las de la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez —Trini la de la Trila para los amigos—, que declaró que “no puede calificarse a Marruecos de potencia ocupante puesto que el ejercicio de facto que hace en el territorio de El Aaiún no es producto de un conflicto bélico ni de un elemento de fuerza sino de un acuerdo”. Y esto último lo ha dicho sin empacho alguien que en julio de 2003 se manifestó en Madrid por un “Sahara libre” y exigió al gobierno del PP que se comprometiera con la causa saharaui.
El actual gobierno español, que además de estar adscrito a la Internacional Socialista destaca también por el entusiasmo con que suele adherirse a los postulados de la Internacional de la Razón de Estado, siempre se ha escudado, en lo tocante a este asunto, en los lazos e intereses que unen a España con Marruecos. Y la verdad es que razón, valga la redundancia, no les falta. Por eso, no está en modo alguno fuera de lugar preguntarse: ¿tendrá algo que ver la postura del gobierno español respecto de lo sucedido en el Sahara Occidental con que Marruecos sea el séptimo importador mundial de armamento de fabricación española, el segundo entre los países no pertenecientes a la UE?; ¿tendrá algo que ver que en la última década España haya vendido armas a Marruecos por valor de más de 200 millones de euros?; ¿tendrán algo que ver los intereses pesqueros españoles en las aguas territoriales saharauis, donde el acuerdo pesquero firmado en 2007 entre la Unión Europea y Marruecos permite a la flota española esquilmar los caladeros de un territorio que formalmente sigue siendo una colonia?; ¿tendrá algo que ver la factoría de envasado que tiene en El Aaiún la empresa conservera Damsa, de capital gallego, que cada año suministra más de 30 millones de latas de sardina y caballa a las empresas Rianxeira y Escuris y a las marcas blancas comercializadas por Mercadona?; ¿tendrán algo que ver las cuantiosas importaciones de fosfatos por parte de empresas químicas como la catalana FMC Foret, un recurso abundante en el Sahara Occidental que se encarga de explotar en exclusiva una empresa propiedad del rey de Marruecos —ese que se gasta un millón de dólares diarios sólo en el mantenimiento de sus palacios— y por el que la población autóctona no recibe ninguna compensación económica?; etcétera, etcétera (puede consultarse en este sentido la excelente página web http://www.wsrw.org/index.php?dl=es)
Ni las empresas españolas son las únicas en participar en el saqueo impune de los recursos saharauis, ni España es el único exportador de armas a Marruecos (en eso Francia se lleva de largo la palma), pero ello no quita que sea plenamente exigible un cambio de rumbo inmediato a los responsables de un gobierno que, con su postura y sus declaraciones, ha estado restando importancia a un acto de represión bárbaro, sigue colaborando en el aplazamiento sine die de la resolución pacífica y justa del conflicto, y contribuye a que el Frente Polisario se plantee retomar la vía armada tras la tregua que declaró en 1991.

2.12.10

Willy Toledo achaca su detención al "nerviosismo" de Bono

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El actor Guillermo Toledo ha achacado su detención tras reclamar la libertad del Sáhara desde la tribuna de invitados del Congreso al "nerviosismo" del presidente de la Cámara Baja, José Bono, por las filtraciones de Wikileaks que han desvelado que España no puso reparos a los vuelos de la CIA.
   Guillermo Toledo y otros miembros de grupos prosaharauis tuvieron que ser desalojados de la tribuna de invitados del Congreso y fueron trasladados a las instalaciones de la Brigada de Información Policial del distrito madrileño de Moratalaz, al interrumpir la sesión plenaria para protestar a gritos contra la actuación de Marruecos y el Gobierno español en relación con el Sáhara Occidental.
   En declaraciones a Europa Press, el actor ha señalado que este tipo de acciones se han realizado "muchas veces en el Congreso" y "nadie ha sido detenido por ello". "Si eso es un delito, lo cumpliré con orgullo porque seguiré defendiendo esta causa", ha añadido.
   Willy Toledo ha indicado que el presidente del Congreso estaba este jueves "nervioso" tras ver la luz "los papales en los que se demuestra que ha ocultado a la opinión publica el paso de los vuelos secretos de la CIA". "Por ello, ha decidido que alguien tenía que pagar por eso", ha reseñado.
DE TRES MESES DE MULTA A SEIS MESES DE CÁRCEL
    El actor y otros miembros de grupos prosaharauis fueron trasladados tras la protesta hasta las instalaciones de la Brigada de Información Policial del distrito madrileño de Moratalaz, donde se negaron a declarar y que abandonaron a las 19.00 horas. Se les acusa de un delito de alteración grave del orden público.
   Willy Toledo ha explicado a Europa Press que en la comisaría les han "tratado bastante bien" y que lo único que les queda es "esperar a ver qué decide el juez". Al hilo de esto, ha destacado que las penas rondan entre los tres meses de multa y los seis meses de cárcel.
   En cuanto a su defensa de los derechos del pueblo saharaui, el actor se ha mostrado "dispuesto" a cumplir la condena por "defender los derecho humanos y la libertad de un pueblo que ha sido masacrado". "Desde luego si la intención es callarnos no saben con quién se han topado, el movimiento prosaharaui es de los mas activos en este país", ha apostillado.

 
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